lunes, 31 de enero de 2011

EMILY 1 2001: angel y victoria


Emily.

1. 2001

El 2001 fue el mayor año de mi vida, seguramente todos hemos tenido uno, si aun no es así sinceramente espero que te llegue pronto.


Era inevitable que termináramos juntos. Nuestras vidas nos habían hecho tan diferentes y al mismo tiempo nos habían juntado para darle un significado a todo, se podría decir que se completaban. Cuando sentía miedo de tomar alguna decisión era ella quien me llamaba "niña miedosa" lo cual me hacia enojar a tal punto que cual fuera la razón que me detenía, dejaba de importar y seguía adelante solo para callarla. Siempre supe que ella no era como el resto. No creía en relaciones ni en el amor. el único amor que conocía era el que podía sentir por su madre, y para ella los hombres eran solo una manera de compensar el dolor de estar separadas. en parte siempre me sentí utilizado por esta razón.

Su nombre era Victoria, su pelo era castaño y liso, ojos verdes y una piel blanca que no dejaba esconder su edad incluso cuando tenia una cara de niña, solo había que saber mirar. era de esas mujeres que no se conforman con lo que les dan, pero al mismo tiempo quieren ser mimadas. una de las mujeres mas maduras que podías conocer, pero si tenias la confianza suficiente te dejaba ver que no era mas que una niña, que se ilusionaba con todo, que tenia miedo a cosas tontas y que lo único que quería era sonreír. ella siempre alego que no la conocía bien, pero era inevitable sentir ganas de abrazarla cuando algo le pasaba, uno simplemente tenia que ver como mordía su labio inferior y luego lo acariciaba con sus dedos pulgar e indice, cuando hacia eso había que tranquilizarla o hacerla reír - normalmente la segunda opción funcionaba mejor-. No podía evitar reírme cuando alguien le contaba algo y ella pensaba en que estaba mal o no le gustaba y al responder tenia ese tono de mujer madura y también levantaba el mentón. también era triste ver cuando alguien la decepcionaba, porque ella simplemente lo borraba de su vida, dejaba de existir. y cuando al sonreir te mostraba todo el dolor que estaba tratando de ocultar, que al mirarte apagaba todo a su alrededor, que solo la hacia enojar porq al hacerlo tenia una mueca que la hacia la mujer mas hermosa que haya visto. Pero ella no se daba cuenta de estas cosas, son esos detalles que me hacen recordarla y que Emily heredo.


Recuerdo haberla visto un día al final del verano, estábamos en un bar con un grupo de amigos y ella era amiga de la novia de el hermano de mi amigo - siempre me ha hecho gracia ese dato, porque, ¿cuales eran las posibilidades de haberla conocido?-. Me llamo la atención lo silenciosa que estuvo todo el tiempo, mientras que yo por el contrario era el payaso de la fiesta.
al final de la noche recuerdo haberla invitado a salir. la llame Andrea y ella no me corrigió, por lo que no fue muy agradable después de llevar 2 semanas saliendo enterarme que su nombre no era Andrea. se burlo mucho de mi en ese momento pero algo tenia su risa que me hacia sentir bien, era una risa tan pura que lograba hacer que quisiera escucharla mas, me volví su payaso personal.
perdíamos el tiempo hablando de nada, olvidándonos del mundo, de los problemas que no queríamos recordar y que volvian al separarnos.
simplemente mirándonos las caras mientras preguntábamos o respondíamos algo aprendíamos mas de nosotros y nos enviciábamos con la idea de conocer mas de lo que mostrábamos al resto. Se podría decir que era nuestra forma de conocernos, lo llamábamos "jugar poker" . pronto nos dimos cuenta de que ya no queríamos a nadie mas, era muy fácil enamorarse de alguien, pero era difícil sentir lo que es el amor verdadero y cuando lo sientes, simplemente no se va.

cuando tuvimos nuestro primer aniversario nos juntamos en el lugar que mas nos gustaba que es una plazucha que queda un poco mas arriba de la plaza victoria. le regale una madreselva, ella me regalo un collar de conchas y me dijo "conmigo nada mas te hará daño".
Le pregunte si quería viajar conmigo, "¿donde?" me pregunto, "¿importa?" , y el silencio nos dio la antesala perfecta a lo que siguió. buena forma de pedir matrimonio no?, pensé que me fastidiaría por no tener un anillo -el cual había escondido bajo su almohada, solo para no dárselo mientras hacia mi propuesta- pero ni siquiera tuve que pedírselo,esa pregunta y esa respuesta fueron todo lo que necesitábamos, como ya he mencionado eramos especiales, solo nosotros nos entendíamos.


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